Laboratorio Sensorial: neuroarquitectura y neurodiseño aplicados al espacio —
Un espacio no empieza
en lo que vemos.
Hay lugares en los que entramos y sentimos que podemos quedarnos.
Otros nos inquietan, nos cansan o nos obligan a estar constantemente atentos, aunque no sepamos explicar exactamente por qué.
A veces es la luz.
El ruido.
La escala.
Una circulación incómoda.
La falta de intimidad.
La cantidad de cosas que compiten por nuestra atención.
Otras veces no existe una única causa.
Porque experimentar un espacio nunca depende de una sola variable.
El Laboratorio Sensorial nace de esa pregunta: qué sucede entre las personas y los espacios antes, incluso, de que pensemos si nos gustan o no.
En NANKU usamos esa mirada para proyectar arquitectura e interiores desde algo más profundo que una imagen, un estilo o una tendencia.
Habitamos con mucho más que la vista
Durante mucho tiempo la comunicación de la arquitectura estuvo dominada por la imagen.
La fotografía perfecta.
El render.
La paleta.
La composición.
Pero una fotografía puede mostrar cómo se ve un espacio y aun así decir muy poco acerca de cómo se siente estar ahí.
Mientras habitamos, recibimos información constantemente.
Percibimos la temperatura de la luz. Escuchamos la reverberación de nuestras pisadas. Calculamos distancias. Buscamos límites. Reconocemos texturas. Orientamos nuestro cuerpo. Detectamos movimientos. Elegimos dónde sentarnos, hacia dónde mirar o por dónde circular.
La experiencia del espacio surge de esa interacción entre nuestro cuerpo y el entorno construido.
“La arquitectura no es solamente aquello que tenemos delante.
Es aquello que sucede mientras estamos dentro.”
Entonces, ¿qué es el Laboratorio Sensorial?
No es un laboratorio clínico.
No mide tu cerebro.
No pretende decir que existe un color para estar tranquilo, una altura para ser creativo o un material capaz de hacernos felices.
Es nuestra manera de hacer visible aquello que normalmente no vemos.
El Laboratorio Sensorial de NANKU es un espacio de observación y divulgación sobre la relación entre arquitectura, percepción y experiencia.
Nos permite detenernos en preguntas que durante un proyecto pueden parecer pequeñas, pero cambian profundamente la manera en que usamos un lugar:
- ¿Cómo entra la luz y cómo cambia durante el día?
- ¿Qué escuchamos cuando todo parece estar en silencio?
- ¿Qué ocurre cuando un ambiente concentra demasiados estímulos?
- ¿Cómo influye una abertura en nuestra sensación de privacidad?
- ¿Qué cambia entre un techo bajo y una doble altura?
- ¿Por qué elegimos siempre el mismo rincón de una casa?
- ¿Dónde se detiene naturalmente una persona cuando entra a un comercio?
- ¿Qué invita a permanecer y qué hace que queramos irnos?
Esas preguntas están en la base del neurodiseño que aplicamos en NANKU.
Las capas del espacio
La luz organiza nuestros ritmos cotidianos, transforma los colores y cambia nuestra percepción de profundidad.
El sonido también construye arquitectura.
La materia tiene temperatura, rugosidad, peso, reflejo e imperfecciones.
La escala establece nuestra relación corporal con aquello que nos rodea.
El color cambia con la luz, la superficie y el contexto.
La naturaleza puede aparecer en una vista, una sombra, una corriente de aire, una textura o la variación de la luz.
Y después está el recorrido.
- Entrar
- Atravesar
- Descubrir
- Detenerse
- Permanecer
Llegar · recorrer · permanecer
No todos los espacios deberían hacernos sentir lo mismo.
Una habitación y una oficina no necesitan responder de la misma manera.
Tampoco una vivienda y un comercio.
Ni siquiera todos los ambientes de una misma casa.
Hay espacios donde buscamos bajar estímulos y otros donde queremos incentivar interacción.
Hay lugares donde la privacidad es fundamental y otros que necesitan favorecer el encuentro.
Un dormitorio puede requerir condiciones diferentes a un home office.
Un consultorio no se proyecta igual que un local gastronómico.
Un comercio que necesita captar atención desde la calle plantea problemas diferentes de una vivienda donde queremos protegernos de ella.
Por eso en NANKU no trabajamos con una fórmula estética.
Trabajamos con intenciones espaciales.
- ¿Qué tiene que suceder acá?
- ¿Quién lo va a usar?
- ¿Durante cuánto tiempo?
- ¿Qué necesita facilitar?
- ¿Qué debería evitar?
- ¿Cómo se vincula con los demás espacios?
- ¿Cómo queremos que sea experimentado?
Después esas preguntas comienzan a convertirse en:
distribución, arquitectura, luz, materialidad, color, mobiliario, acústica, vegetación y detalle.
La experiencia espacial también puede construir una marca.
En un espacio comercial, un consultorio o una oficina, el diseño no solo organiza funciones.
También construye percepción.
El modo en que una persona reconoce el acceso.
Lo que descubre primero.
La facilidad con la que puede orientarse.
La distancia entre una zona de espera y una de atención.
La iluminación de un producto.
El nivel de exposición o intimidad.
El tiempo que naturalmente permanece.
El vínculo entre trabajadores y clientes.
Todos esos factores forman parte de la experiencia.
Por eso el mismo enfoque que aplicamos en una vivienda puede ayudarnos a pensar un local, una oficina o un consultorio, aunque el objetivo sea completamente diferente.
No buscamos que todos los espacios sean tranquilos.
Buscamos que cada espacio tenga sentido para aquello que debe suceder en él.
Diseñamos espacios a partir de la relación entre personas, lugar y experiencia.
NANKU es un estudio de arquitectura e interiorismo con enfoque en neurodiseño.
La neurociencia no reemplaza nuestro trabajo como arquitectos ni convierte el proyecto en una fórmula.
Amplía las preguntas desde las que proyectamos.
Nos ayuda a mirar con mayor atención la percepción, los hábitos, los recorridos y la relación que existe entre las características del ambiente y aquello que las personas necesitan hacer dentro de él.
Después aparece la arquitectura.
Distribución.
Proporción.
Materialidad.
Luz.
Color.
Equipamiento.
Paisaje.
Detalle.
Técnica.
Porque entender cómo queremos experimentar un espacio no alcanza.
También hay que saber construirlo.
“Antes de preguntarnos cómo debería verse un espacio,
nos preguntamos qué necesita hacer y cómo queremos experimentarlo.”
Una misma mirada. Diferentes escalas de proyecto.
Proyecto de Interiores
Trabajamos la experiencia interior de una vivienda existente, de una obra nueva o de una obra proyectada por otro arquitecto cuando es necesario desarrollar específicamente sus interiores.
Reformas y Remodelaciones
Observamos lo que ya existe para entender qué debe permanecer, qué dejó de funcionar y qué transformaciones pueden producir un cambio significativo.
Proyecto Arquitectónico
Esa mirada comienza desde el origen: implantación, orientación, distribución, relación interior–exterior, materialidad e interiores se piensan como partes de un mismo proyecto.
Arquitectura y Diseño Comercial
La experiencia se vincula además con el funcionamiento del negocio, sus usuarios, su identidad y las actividades que necesita facilitar.
Distintos proyectos. La misma pregunta: qué necesita hacer este espacio para quienes lo van a habitar, recorrer, utilizar o visitar.
¿Qué está diciendo tu espacio?
Tal vez ya sabés que algo no funciona.
Pero todavía no sabés exactamente qué.
- Quizás hay un ambiente que nunca usás.
- Un recorrido incómodo.
- Una zona demasiado expuesta.
- Un lugar que se siente oscuro incluso cuando tiene luz.
- Una oficina donde cuesta concentrarse.
- Un comercio donde las personas entran pero no recorren.
- Un dormitorio que visualmente te gusta, pero donde no terminás de descansar.
- O simplemente una casa que ya no responde a la manera en que vivís hoy.
Un proyecto muchas veces empieza ahí: cuando dejamos de preguntarnos solamente qué queremos cambiar y empezamos a observar qué está sucediendo.
En la sesión de diagnóstico inicial conversamos sobre tu espacio, qué querés transformar y cuál podría ser la forma de trabajo más adecuada para tu proyecto.
No necesitás saber qué servicio contratar.
Empezamos por entender el problema.
Sesión de diagnóstico inicial · gratuita · online o presencial